Jalisco vuelve a cerrar la puerta a las infancias trans
- La propuesta impulsada por Morena, Hagamos y Futuro no prosperó, mientras el gobernador Pablo Lemus respaldó públicamente la decisión y asumió el costo político
Por Erick Carrillo
Por tercera ocasión consecutiva, el Congreso de Jalisco rechazó una iniciativa que buscaba permitir que niñas, niños y adolescentes pudieran modificar el género en su acta de nacimiento, independientemente del sexo asignado al nacer. La votación volvió a encender un debate que divide al Poder Legislativo entre posturas de derechos humanos y posiciones ideológicas que apelan a la mayoría de edad como único umbral legal para este tipo de decisiones.
La propuesta no alcanzó los votos necesarios en el pleno, por lo que se mantiene intacto el marco jurídico actual: el cambio de identidad en documentos oficiales solo es posible en la edad adulta y bajo supuestos específicos establecidos por la ley. En esta ocasión, 22 diputadas y diputados de Movimiento Ciudadano, PAN, PRI, PVEM y PT votaron en contra de la reforma a la Ley del Registro Civil.
A favor se pronunciaron Morena, Hagamos, Futuro y el legislador Alejandro Puerto, mientras que la diputada vallartense Yussara Canales optó por la abstención. El resultado evidenció no solo una división partidista, sino también una fractura social en torno al reconocimiento legal de las infancias trans, un tema que en Jalisco ha generado resistencia política reiterada.
Las reacciones no se hicieron esperar. El gobernador Pablo Lemus Navarro respaldó abiertamente la decisión del Congreso y fue más allá al afirmar que está dispuesto a enfrentar cualquier consecuencia política o legal por sostener su postura. “Que me destituyan si quieren”, declaró ante medios, subrayando que su gobierno no permitirá este tipo de reformas por tratarse, dijo, de una diferencia ideológica con los grupos que impulsaron la iniciativa.
Lemus incluso felicitó a las y los diputados que votaron en contra y advirtió que, ante una eventual impugnación en instancias federales o ante la Suprema Corte, su administración buscará las vías jurídicas para defender la decisión del Congreso local.
Desde la oposición, la diputada de Morena, Candelaria Ochoa, calificó la votación como un acto de discriminación y acusó a Movimiento Ciudadano de mantener una postura homofóbica. Señaló que negar a las infancias la posibilidad de decidir sobre su identidad legal es una forma de violencia institucional que contradice los principios de inclusión y derechos humanos que dicen defender las autoridades estatales.
Más allá del debate legislativo, el rechazo vuelve a colocar a Jalisco en el centro de una discusión nacional sobre el reconocimiento jurídico de las personas trans desde edades tempranas. Mientras algunos estados han optado por esquemas de identidad autopercibida, Jalisco reafirma un modelo tradicional que posterga este derecho hasta la mayoría de edad, situación a la que muchos ciudadanos y sobre todo, padres de familia, han hecho patente su apoyo en redes sociales como X o Facebook.


