Moy Villaseñor: el profe, músico y amigo que Puerto Vallarta despide

  • Educador, fundador de Los Yakis y figura multifacética, deja un legado que perdurará en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y compartir con él

Por José Rubén Gómez Bernal

El  fallecimiento del maestro Moisés «Moy» Villaseñor ha conmocionado a la sociedad en su conjunto. Su partida ha resonado en el magisterio, el ámbito político, el social, el artístico y en todas las esferas donde interactuó, dejando una huella imborrable gracias a su carisma innato y su carácter siempre amistoso.

La noticia de su deceso inundó las redes sociales con una oleada de mensajes y recordatorios positivos. Cientos de personas expresaron su pesar y se solidarizaron con sus familiares, destacando en sus publicaciones el impacto positivo que Moi tuvo en sus vidas. Esta avalancha de afecto es un claro reflejo del aprecio y respeto que se ganó a lo largo de su trayectoria.

Hablar del «profe Moy», como era popularmente conocido, es adentrarse en una parte de la historia del magisterio local. Fue mucho más que un educador; fue un líder nato, una figura política influyente, un deportista apasionado y un músico talentoso. De hecho, fue el fundador de «Los Yakis», una de las bandas pioneras de Puerto Vallarta. Con su estilo roquero, Los Yaquis se convirtieron en un referente de los bailes y las «tardeadas» que eran tan comunes en aquellos años, marcando una época con su talento.

Lo que más destacaba de Moi era su facilidad para entablar amistades. Pocos de los que lamentaron su pérdida se refirieron a él como «amigo». La mayoría, de manera espontánea y sincera, utilizó esa palabra para describirlo, lo que subraya la profunda conexión que establecía con las personas. El profe Moy hizo de su vida un viaje activo y multifacético, incursionando en diversos sectores de la población y dejando una marca positiva en cada uno de ellos.

Sin embargo, en los últimos años de su vida, la intensa actividad de Moi fue disminuyendo gradualmente. Las enfermedades hicieron mella en su salud, y se le veía cada vez menos en público, retirado en la tranquilidad de su hogar.

Así, de manera silenciosa y digna, se apagó la vida de un personaje que fue apreciado en todos los terrenos donde se desenvolvió. Su legado perdurará en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y compartir con él.

Descanse en paz, profe MoyVillaseñor. Su recuerdo vivirá entre nosotros como testimonio de una vida plena, dedicada al servicio.

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