La tribuna ya no legisla, ahora es ring político
- Desde el Congreso hasta los estados, las rupturas políticas y los espectáculos mediáticos se imponen sobre las soluciones reales.
Por Ernesto A. Gómez Martínez
Las confrontaciones políticas desde el Senado y la Cámara de Diputados se han vuelto el pan de cada día. Líderes de partidos antagónicos pelean más por micrófonos que por causas reales. A esto se suma el rompimiento silencioso —pero significativo— de alianzas entre Morena, PT y el Verde Ecologista en varios estados y municipios.
Lo que está ocurriendo no es casualidad: es la antesala de unas elecciones que pintan para ser diferentes, cargadas de reacomodos, fracturas internas y nuevas alianzas inesperadas.
Desde la Ciudad de México, los señalamientos mediáticos entre figuras políticas y comunicadores sólo abonan al desgaste. No de los partidos —que son estructuras frías—, sino de los personajes que buscan tribuna para el aplauso fácil o para montar mitotes que nada tienen que ver con las urgencias del pueblo.
El pueblo no necesita espectáculos, necesita soluciones. Y en ese vacío, crecerán las propuestas serias… si alguien se atreve a presentarlas.


