La encuesta del Malecón resulto un parto de los montes
- La consulta sobre reabrir el malecón al tráfico concluyó sin ganador claro. Con un empate técnico y sin carácter vinculante, la decisión final quedará en manos del ayuntamiento.
Por José Rubén Gómez Bernal
Fue una encuesta que buscó esclarecer la opinión de los vallartenses sobre la posibilidad o no, de abrir el malecón a la circulación vial. Después de que se realizó la encuesta por el ayuntamiento con el apoyo del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, IEPC, los resultados arrojados en la votación mediante votación electrónica, fue la de un salomónico empate, entre el sí, y el no.
¿Y ahora? ¿Cuál será el camino que seguirá el ayuntamiento? La decisión fuera cual fuere, se prestará a la polémica. Fue el mismo alcalde vallartense Luis Ernesto Munguía González, quien adelantó los resultados y anunció que fue un “empate técnico”, el resultado de la encuesta.
A solicitud del IEPC, sería el mismo organismo quien daría a conocer los resultados en forma detallada, es decir desglosando los resultados, pero al margen la encuesta no tiene resultados vinculantes por lo que el gobierno municipal no tiene la obligación de aplicar los resultados, pues además no se dieron cuenta de cuál fue el resultado más votado.
Que se recuerde el IEPC hasta la fecha no ha dicho esta boca es mía, no se ha informado de los resultados de la encuesta, el alcalde dijo que los porcentajes fueron algo así como 47.48% en contra el 52%, sin precisar tendencias.
Fueron 20 puntos de la ciudad en donde se instalaron las urnas electrónicas, a las que acudieron los ciudadanos a emitir su voto durante tres días, pero se ignora la forma en cómo votaron los vallartenses, aunque previo al ejercicio hubo una profusa invitación a la participación ciudadana.
Ahora la pregunta es qué va a pasar con los resultados, en tanto no se conozcan no se conocerá la reacción de la gente, ya que hay que recordar que uno de los sectores que brinco en contra de que se abriera el malecón a la circulación vial, fue el hotelero, que sus razones tendrá, pero que se inclina a la defensa de los antros que existen a lo largo del malecón y que usufructúan los espacios del malecón.


