El bochornoso momento de Natalia Montaño en el show de Franco Escamilla
- La funcionaria del Ayuntamiento de Puerto Vallarta, se ve envuelta en polémica tras un video viral donde habla despreocupadamente sobre su trabajo, causando malestar en redes. Mientras algunos defienden su derecho a divertirse, la mayoría han criticado su irreverencia
Por José Rubén Gómez Bernal
Vaya papelito que se aventó Natalia Montaño Ruelas, la chica que labora en el ayuntamiento de Puerto Vallarta. Su comportamiento en el show de Franco Escamilla, en Tepic, no se diferencia si fue cinismo o sinceridad. El video que fue tendencia en redes sociales alcanzó hasta El Universal, amén de otras plataformas, en donde seguramente el ayuntamiento quedó exhibido por las respuestas de la funcionaria que trabaja en Hacienda Municipal, en donde según su propia confesión “me la paso muy bien”.
Fiel a su estilo el comediante morelense radicado en Monterrey, a las personas con que interactúa en sus presentaciones, las escoge al azar y le tocó a la funcionaria municipal vallartense ser electa. Y más le valió no ser la elegida. Vaya regazón que hizo la muchacha que si bien en sus redes sociales señaló: “Para los sentidos y atacantes: a un show de comedia se va a relajarse. En el trabajo se ejercen responsabilidades. Cada cosa en su sitio.” No pudo ser su respuesta más desafortunada.
Si bien es cierto que todo mundo necesita de un relajamiento, una cosa es eso y otra evidenciar su poca sensibilidad y responsabilidad puesto que Franco Escamilla le preguntaba sobre su labor en el ayuntamiento de Puerto Vallarta, no de sus actividades privadas. La respuesta fue elocuente: “Tomo mucho; me la paso comiendo, cenando, desayunando”.

Fue exhibido el sueldo de la muchacha que gana muy buen dinero algo así como más de 21 mil pesos mensuales libres de polvo y paja, como para que solo se la pase muy bien “tomando comiendo cenando y desayunando” pues muchos empleados municipales y no municipales ya quisieran tener ese salario, que se supone que al recibirlo debe de tener una alta responsabilidad en su trabajo que conlleva a que tenga preparación, pero el daño que le causó a la imagen de Puerto Vallarta es más que evidente. Su respuesta en redes sociales fue retadora: “Para los sentidos y atacantes”. Nada de disculpas, nada de enmendar su conducta, nada, nada.
Seguramente sus jefes en Hacienda Municipal en donde tiene funciones de Auxiliar, la han de querer mucho o la han de consentir demasiado, pues como dicen en los comentarios de las redes sociales “un jefecito como el tuyo, quisiera yo tener” … La reacción del alcalde Luis Ernesto Munguía González, al ser cuestionado sobre el bochornoso episodio de la funcionaria municipal en el show de Franco Escamilla, no pocos se esperaban que fuera de enojo, pero contrario a ello sin salirse de sus casillas el alcalde dejó en claro que los funcionarios municipales deben de tener respeto a la investidura.
Comentó ante los medios que los funcionarios del Ayuntamiento “tienen que estar muy claros del respeto que tienen que guardar a la investidura y a la función pública. Entiendo que el contexto se dio en un evento de comedia, pero también debe haber mucha responsabilidad en lo que representa cada uno de los funcionarios”. Sin embargo, en ningún momento hizo referencia a una sanción a la empleada municipal, por lo que se infiere que se tomarán medidas sin hacerlas públicas, o tal vez simple y sencillamente quiso el alcalde no seguir politizando el tema.

También justo es reconocer, que hay otras opiniones que señalan que los funcionarios municipales después de sus horarios de trabajo pueden hacer con su tiempo lo que les venga en gana, y en el caso de Natalia Montaño Ruelas ella acudió, como lo hacen cientos de personas, a disfrutar de un show y que eso nadie lo puede criticar, aunque el caso que ha levantado polémica, no se centra en su asistencia a la presentación de Franco Escamilla, sino a la forma en cómo contestó sobre su trabajo.
Por lo demás, como el caso ha tomado rumbo nacional por las redes sociales, es por lo que se le ha sobre dimensionado. E inclusive hay quienes señalan que la respuesta de Natalia a Franco Escamilla fue en tono de burla, siguiéndole el juego.


