Ratifica el PAN Jalisco: Con MC ni a las canicas
- Aunque la dirigencia estatal blanquiazul afirma que prefieren competir solos en 2027, la política ha demostrado que las alianzas surgen cuando conviene. En Vallarta, el emecismo nació de disidentes panistas.
Por José Rubén Gómez Bernal
Si es pasión que se les borre, es el mensaje de Juan Pablo Colín dirigente estatal del PAN, sobre una posible alianza electoral del blanquiazul con Movimiento Ciudadano, MC. Y es que para Colín ya hay mejor aceptación del PAN entre los jaliscienses, por lo que dijo que su partido prefiere ir solo para las elecciones del 2024.
Se entiende que el líder panista no quiera entrarle a las alianzas, pero recuerden que en política nada está escrito, es optimista el mensaje de Colín, sin embargo las decisiones especialmente en política se toman en razón de los tiempos que se viven y si hoy se piensa de una manera, mañana puede ser de otra.
Y es que luego de que la alianza del PAN con el PRI en vez de ayudar los hundió, según señalan, pero hay casos como el de Nuevo León en donde el senador Luis Donaldo Colosio, de plano se opone a cualquier arrumaco con el PAN, lo que coincide con el chocho dirigente nacional de MC Dante Delgado Ranauro, que ha manifestado que solos “las poderosas” y que no ocupan de “bules para nadar”.

MC DE PUERTO VALLARTA NACIÓ DEL PAN
En Puerto Vallarta ni por asomo se ha tratado la posibilidad de que vayan de la mano PAN y MC, en lo electoral. De hecho, MC nació del desprendimiento de panistas al nido naranja. Dicho en otras palabras, MC nació de la disidencia de muchos panistas. Para esos partidos en Puerto Vallarta, no es una novedad una posible alianza, varios de los protagonistas en MC tienen su origen en las filas panistas.
El PAN-Vallarta tuvo una era hegemónica en el que sus políticos eran brillantes y prácticamente dominaban la escena, no tenían rivales y ganaron por tercera vez las elecciones municipales, mostrando el músculo electoral.
Pero cómo sucedió con todos los partidos políticos, las reyertas internas y los intereses de por medio, dieron al traste su dominio en la política vallartense. Los períodos de los gobiernos panistas en el municipio coincidieron con los gobiernos estatales panistas por lo que pocos pensaron que se irían.

Y realmente así fue: se fueron los gobiernos panistas de Puerto Vallarta, y vinieron los del partido naranja con mucho sabor blanquiazul. Personajes del PAN dieron vida a un partido inexistente, y luego fueron tres periodos consecutivos.
La realidad es que el gobernador Alfaro ayudó no mucho a MC, y si bien el Gobierno del Estado apoyó a Puerto Vallarta, en realidad Alfaro nunca hizo conexión con los vallartenses. Hoy se está escribiendo otra historia, el Gobernador Lemus mantiene una buena relación con el alcalde Munguía, pero lo más importante es como decían los viejos vallartenses “obras son amores, no buenas razones” y ahí sí, las cosas marchan bien. En fin, pensar que regresen los tiempos como dice la canción, “un viejo amor ni se olvida ni se aleja” pero esa posibilidad está muy lejos. Aunque en política no hay nada escrito.


