¿Quién puso el “uno y uno” que nadie alcanza a ver?
- La colocación irregular de una señal vial en Río Tiber y Avenida Los Tules, genera dudas sobre la responsabilidad de Tránsito Municipal y el riesgo para los conductores. La pregunta es sencilla: ¿quién autorizó un señalamiento que puede pasar inadvertido?
Por José Rubén Gómez Bernal
Hubo un tiempo en el que cada quien hacía lo que le venía en gana en la vía pública de Puerto Vallarta, es decir en las calles y avenidas. Si a un vecino se le antojaba colocar topes en las afueras de su casa, con el pretexto de que los vehículos pasaban muy rápido, lo ponía sin ningún problema. Lo construía sin autorización de alguna autoridad vial, provocando con ello accidentes y daños a los vehículos. Al intervenir Tránsito Municipal para evitar que se siguieran construyendo los “topes” a lo loco por todos lados, se pudo controlar el brote que amenazaba con crecer.
La pregunta para la Subdirección de Tránsito es si algún vecino coloca un letrero que solo le corresponde a la dependencia ponerlo de acuerdo con los estudios correspondientes, si hay algún accidente ¿quién será culpable? ¿La dependencia o quien haya colocado el letrero? Esto porque apareció una señalización de “uno y uno”, en la confluencia de la calle Río Tiber del lado de Fluvial Vallarta (cruzando la avenida se convierte en Montessori) y la Avenida Los Tules (casi en el punto donde cambia a Av. México), de la manera más extraña, colocado muy alto y apenas visible, muy difícil de ver para los conductores, que afortunadamente no ha causado accidentes pero con el peligro es latente, ya que es notorio que no cuenta con la reglamentación oficial para colocarlo, ya que está colocado en una sola esquina.
Es importante recordar que este punto ha tenido sus conflictos anteriormente, pues vecinos de Fluvial se oponían a la apertura del puente que comunica estas dos arterias y que hoy es importante para la movilidad en este punto de la ciudad, debido a que ellos querían que fuera peatonal y tuviera solo una ciclovía, esto durante la administración emecista del «Cepi» Dávalos en el año 2021.


