Protestas en California desencadena en crisis diplomática entre México y Estados Unidos
- Declaraciones incendiarias desde Washington han generado reacciones en bloque del gobierno mexicano, que cierra filas en defensa de la presidenta Claudia Sheinbaum
- La amenaza de impuestos a las remesas y nuevas sanciones económicas agravan aún más el panorama
Las recientes protestas de migrantes en California contra las redadas migratorias impulsadas por Donald Trump han desencadenado una tormenta política que cruza la frontera. Lo que comenzó como manifestaciones pacíficas en Los Ángeles ha escalado en pocos días a una crisis diplomática entre México y Estados Unidos, alimentada por acusaciones directas, tensiones económicas y un ambiente electoral cada vez más polarizado.
La secretaria de Seguridad estadounidense, Kristi Noem, acusó a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum de instigar la violencia en las movilizaciones, una afirmación que fue rechazada tajantemente tanto por la mandataria como por los 32 gobernadores del país, quienes firmaron una carta de respaldo institucional. Desde Morena, su presidenta María Luisa Alcalde también salió en defensa de Sheinbaum, recordando que siempre ha promovido la vía pacífica para resolver diferencias. Incluso en el Congreso mexicano se prepara una carta conjunta para condenar los abusos hacia los migrantes, que será enviada al Congreso de EE.UU.
A la crisis política se suma una nueva amenaza económica: la propuesta de gravar con un impuesto del 3.5% las remesas que envían los mexicanos desde el extranjero, un ingreso vital que representa más de 62 mil millones de dólares al año para la economía nacional. La creciente presión republicana podría afectar las negociaciones bilaterales, sobre todo si el conflicto escala, esto por que las imágenes de banderas mexicanas en las protestas podrían ser utilizadas por sectores antiinmigrantes para justificar medidas racistas o represivas.
Mientras tanto, las relaciones entre México y su principal socio comercial se tensan aún más, con el telón de fondo de una nueva elección presidencial en EE.UU. Para México, lo que está en juego no es solo el respeto a sus ciudadanos en el extranjero, sino también la estabilidad de su economía y su posición en el escenario internacional.


