La renuncia de Alejandro Peña Vargas al tricolor

Por José Rubén Gómez Bernal

 

  • Iván “El Tigre” Bravo Carbajal lo invitó a dialogar, pero es una decisión irreversible… Que los “dueños” del partido ya dejen de hablar o se quedarán solos.

Los Peña son una familia vallartense que ha salido adelante a base de esfuerzos. Don Efraín Peña Navarro el patriarca ha sido un ejemplo de trabajo y honestidad, ha ocupado puestos de relevancia como empresario en donde se le ha reconocido su capacidad de trabajo, pero sobre todo su honestidad. Lugar en donde ha estado, lugar en donde ha dejado buenos recuerdos y una imagen positiva.

Las enseñanzas que les ha transmitido don Efraín a sus hijos les ha formado con valores y buenas relaciones con sus prójimos, son parte esencial de su forma de vida y conducta diaria.

Alejandro Peña estuvo en la función pública y en la política en la época de Javier Bravo Carbajal y Salvador González Reséndiz, cuando se le vio más ligado a la plataforma priista, ocupando un puesto de relevancia como empresario joven.

Por aquel tiempo no pocos le auguraban un buen futuro en la política. Con formación, presencia, pero sobre todo con una imagen limpia tan difícil de encontrar en estos tiempos en los políticos, se le pronosticaba buen futuro en la política. Sin embargo, como a otros jóvenes que tenían futuro en la política la derrota del PRI en las elecciones vino a truncarles su carrera.

Contrario a otros que han abandonado el partido por la puerta trasera o alegando falta de oportunidades que no alcanzaron por falta de presencia y trabajo, Alejandro sale por la puerta de enfrente presentando su renuncia. De qué lo llevó a tomar esa determinación, argumenta su tiempo para atender los negocios familiares.

En sí la renuncia de Alejandro César Peña Vargas no encierra ningún misterio, la dio a conocer a través de las redes sociales, misma forma en que la hizo llegar al PRI, y dice en su parte medular lo siguiente:

“Por este conducto el que suscribe, Alejandro César Peña Vargas, por mi propio derecho, le notifico formalmente la decisión que he tomado de renunciar a partir de esta fecha, a mi militancia en mi categoría del dirigente del Instituto Político Empresarial del Instituto Político que Usted dirige. Por ello le solicito tenga por presentada mi formal renuncia al PRI, para los efectos legales que correspondan. Puerto Vallarta, Jalisco, a 29 de noviembre de 2016”.

Al conocerse la renuncia de Alejandro de inmediato se soltaron los rumores: que será la nueva adquisición de Movimiento Ciudadano, que está en plena pesca y con las puertas abiertas, que de ser ciertas las versiones sin duda MC estaría haciendo una de las mejores adquisiciones puesto que Alejandro como hombre de la iniciativa privada y en la política tiene mucho todavía que dar. El tiempo dirá si se va a otro partido, porque es indudable que del PRI ya se retiró y será posible verlo en otros partidos, o si de plano cancela su paso por la política, porque empresario será toda la vida.

UNA DECISIÓN IRREVERSIBLE

Una de las acciones que emprendió el dirigente del PRI municipal Iván Bravo Carbajal luego de tomar las riendas del instituto, fue hablar personalmente con los dirigentes de los sectores y organizaciones que le apoyaron para llegar a la dirigencia.

Así lo estuvo haciendo y cuando le habló a Alejandro le dio a conocer que ya tenía elaborada su renuncia al partido desde hacía algún tiempo, argumentó el tiempo para atender sus negocios, y que como empresario lo más sano para los negocios es no tener vínculos con ningún partido político.

La renuncia al partido de Alejandro se dio en buenos términos, incluso había hablado con Iván, sobre una salida sin mucha publicidad, tranquila, sin embargo, se dio a través de las redes sociales, lo que detonó que la noticia corriera rápido e inclusive los medios de comunicación reprodujeron la carta.

Dos negocios de su propiedad y unas veterinarias de su esposa, que tiene esa profesión, les absorben mucho tiempo, y es que Alejandro además de sus empresas tiene un despacho de abogado, lo que básicamente le absorbe mucho tiempo y como empresarios buscan consolidar sus negocios.

Después de conocer la decisión que había tomado Alejandro, buscó Iván disuadirlo lo invitó a dialogar e inclusive le convidó a un acercamiento, para tratar el tema buscando que reconsiderara, pero no cambió su disposición, de hecho, manifestó que nada la cambiaría, pero que como empresario con gusto se reunirían.

Iván Bravo Carbajal lamentó la renuncia al partido de quien ocupara la presidencia del Instituto Político Empresarial, expresó su reconocimiento a la labor que Alejandro desarrolló al frente del instituto, manifestó que como dirigente del partido, tiene como tarea prioritaria mantener la unidad y dialogar con todas las expresiones del PRI para mantener una comunicación directa con las bases, militantes, organizaciones adherentes, sectores y organizaciones, acciones que vengan a fortalecer al partido en esta nueva etapa de su vida institucional, que le toca presidirla.

LA ULTIMA Y NOS VAMOS

No se trata de ver cuántas gentes acarrea cada priista o cada activo del PRI, sino de cuáles son factores de unidad para el tricolor. Menuda tarea tiene Iván “El Tigre” Bravo Carbajal, de unificar todas las corrientes al interior del partido.

Sobre todo, hacer una importante labor de concientización en la que quede en claro que no hay dueños del partido, que si bien hay algunos acelerados que quieren quedarse solos porque dicen que se vayan los que quieran, va a estar muy difícil que no le tomen la palabra, cuando lo que necesitan es de sumar y no restar.

Por eso es importante la labor que ha comenzado Iván de acercarse a los protagonistas de ese partido, y a las bases en donde está la verdadera fortaleza de los partidos.

Dicen que el peor enemigo de un priista, es otro priista. ¿Será?

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