La política local no debe imitar los vicios del centro
- Mientras el Gobierno Federal entretiene con reformas exprés y juegos de poder, las verdaderas urgencias del país siguen sin resolverse
- Bahía de Banderas sin espacio para estos discursos
Por Ernesto A. Gómez Martínez
Con tantas comisiones ejecutivas creadas por el gobierno federal, reformas a la Constitución y a sus leyes hechas al vapor, el golpeteo constante al Poder Judicial y un Poder Legislativo convertido en un auténtico circo romano, los temas verdaderamente importantes han sido relegados a segundo plano.
La salud pública enfrenta desabasto. La seguridad sigue sin estrategia de fondo. Las obras públicas se anuncian, pero no aterrizan donde más se necesitan.
Mientras el aparato político se entretiene en su propio juego de poder, la ciudadanía sigue esperando soluciones reales.
No se gobierna con distractores ni con aplausos bien coreografiados, sino con resultados tangibles.
El país no necesita más cortinas de humo, necesita decisiones con rumbo.
Y en lugares como Bahía de Banderas, donde las necesidades son inmediatas y palpables, ya no hay espacio para discursos vacíos ni para políticos o diputados que solo buscan posición sin conocer el territorio.
La política local no puede seguir imitando los vicios del centro. Aquí se exige presencia, claridad y resultados.


