La historia de Marco Alejandro Peña Ochoa, y la pérdida de su visión

 

  • ¿Morena tendrá potencial, para ganar regidurías en Puerto Vallarta?

Por José Rubén Gómez Bernal

Tal parece que los focos sobre las elecciones municipales del 2018 solo están enfocadas a Movimiento ciudadano, el PRI y el PAN que a pesar de que pasan los días y los blanquiazules siguen durmiendo el sueño de los justos, pensando en un Puerto Vallarta, que ya no existe, aunque tienen su potencial que es cuestión de que sus dirigentes se desmodorren y le busquen.

Pero, hay un partido que puede ser el tercero en discordia, es Morena y Andrés Manuel López Obrador, se nota cierto crecimiento no del partido que prácticamente no existe una sede en donde se desarrollen los trabajos, sino por esfuerzos de personas que simpatizan con Morena y particularmente con López Obrador y están trabajando en ello.

Se habla ya de que en Jalisco Morena podría ganar algunos municipios, y de paso regidores en los municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara y algunas curules en el Congreso local. Esos son los pronósticos, sin embargo, dado que El Peje no quiere saber nada de Movimiento Ciudadano y de su virtual candidato al gobierno de Jalisco, Enrique Alfaro, las cosas podrían complicarse.

Será hasta octubre cuando se constituya Morena, que se designe su dirigencia municipal, que para algunos están perdiendo el tiempo al no constituirse, pero para otros es normal porque en los demás partidos políticos al parecer no hay prisa por trabajar de cara a las próximas elecciones.

LA HISTORIA DE MARCO ALEJANDRO PEÑA “EL GÜERO PANADERO”

Tal vez el nombre de Marco Alejandro Peña Ochoa, no le diga nada, pero si escucha el apodo de “Güero Panadero”, quizá si le ayude a identificar a uno de los mejores árbitros infaltable en las finales del fútbol vallartense, un árbitro que dejó historia en las canchas, que podría caerle bien o mal a los aficionados, pero que su buen trabajo en la cancha era indiscutible, causara o no controversia.

Se distinguía por estar siempre cerca de la jugada, polémico y a veces hasta sobrado, producto de que gustaba de presumir sus buenas actuaciones ya que por lo general se imponía su personalidad en los partidos más difíciles.

Alejandro fue un caso muy especial en que retirado de las canchas casi sin trabajar regularmente porque su prioridad es su trabajo de comida las sabrosas “burras” que tienen tanta demanda, era llamado para que silbara las finales. En La Cascarita trabajó varias, siempre entregando buenas cuentas, aunque repito con polémicas porque así era su personalidad como árbitro.

Materialmente Alejandro pitó finales en todas las ligas de Puerto Vallarta y en la región. No fue un árbitro que hiciera una carrera fija, pero siempre llamado a las finales. En los últimos años ya no se le veía en las canchas, no recuerdo cuando fue el último partido de final que trabajó pero sus arbitrajes son recordados como de los mejores.

Pues bien, en estos días Alejandro pasa por unos días difíciles. Padece diabetes desde hace años y como suele suceder las consecuencias vienen con el tiempo. Una de ellas fue que Alejandro comenzó a perder la vista de los dos ojos. Su estado de salud ya había trascendido, se comentaba en las canchas que se había “quedado ciego” … y había algo de cierto.

Ayer tuve oportunidad de saludarlo, estaba en el restaurante de Mariscos de Beto cuando llegó una camioneta con una familia. Observé que a una persona con lentes oscuros le ayudaban a entrar, guiándolo hasta la mesa. Le reconocí de inmediato y fui a saludarlo, era el famoso “Güero Panadero” famoso por el arbitraje y famoso por la venta de las burras, en el punto que se ubica a un costado del Crucero de La Prepara, en Avenida Francisco Villa y Libramiento.

Fui hasta su mesa y después de saludarle a él y su familia y de preguntarle si podíamos platicar, aceptó gustosamente, no sin antes preguntarme si podía quitarse los lentes oscuros, para la foto y sentirse más cómodo, vino  la pregunta de rigor y como es natural, fue sobre su estado de salud. Resulta que estaba perdiendo la vista del ojo derecho fue a consulta en donde le dieron el precio de la operación y trabajó duró para reunir el costo de la misma.

La operación fue un éxito por lo que el siguiente paso fue el de la recuperación, pero los problemas en su negocio fueron determinantes para que se complicará el problema de la visión.

Resulta que le hicieron un pedido grande de su producto y uno de sus trabajadores le faltó, por lo que en plena recuperación se preocupó bastante, ya que también al siguiente día tuvo otro fuerte pedido.  El enojo le provocó que se le dañara el otro ojo por lo que su visión quedó en mínima por no decir que casi invidente.

La esperanza de Alejandro es que el ojo operado recobre su visión, del que dijo ya tiene un 10 por ciento ya alcanza a ver sombras y un poco de luminosidad. El estado anímico de Alejandro es muy bueno, estaba acompañado de su familia, le festejaban el cumpleaños de su esposa Margarita.

Tiene confianza en recuperar algo de visión, que esperemos así sea, aunque su regreso a las canchas es imposible, pero todo tiene su tiempo, sin embargo, queda para la historia su trabajo en ellas. Ahora lo importante es que recobre su salud, lo que seguramente ocurrirá con el apoyo de su esposa María Margarita Hernández, a quien llama cariñosamente “La Peluchona” y el cariño de su pequeño hijo que se llama también Marco Alejandro, por cierto, tremendo.  Mucho ánimo Marco Alejandro primero Dios pronto vendrá la recuperación de la visión.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: