La distancia entre el discurso oficial y la realidad

  • Los hechos de violencia en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas dejaron pérdidas reales y una sensación de abandono. Más allá de mensajes optimistas y protagonismos de actores políticos, se requieren acciones firmes de seguridad y apoyo económico para comerciantes y turismo.

Por Ernesto A. Gómez Martínez

Los hechos de sabotaje, bloqueos, daños al patrimonio de terceros y la violencia desmedida ocurridos este fin de semana nos obligan a reflexionar sobre lo vulnerables que estamos.

Lo que vimos —robos, rapiña, incendios a negocios— no es cualquier cosa. Son años de trabajo de familias que en cuestión de horas se vinieron abajo. No es percepción ni exageración, son pérdidas reales y una sensación clara de desprotección.

En Bahía de Banderas la situación logró controlarse y no alcanzó la magnitud de Puerto Vallarta, eso también hay que decirlo. Pero en Vallarta existe un malestar evidente porque muchos ciudadanos no vieron presencia preventiva suficiente de seguridad pública.

Decir que “Vallarta está de pie y con tranquilidad” puede sonar bien en un mensaje oficial, pero habría que preguntarle a los comerciantes y turistas afectados si realmente se sienten así. Para muchos, los dejaron a pie e indignados.

El sector restaurantero y turístico apenas comenzaba a levantarse después del COVID, y ahora enfrenta otro golpe fuerte. Algunos ya comentan que la temporada prácticamente se les terminó. Eso preocupa, porque vivimos del turismo y de la confianza en nuestros servicios.

Los gobiernos deben pasar del discurso a las acciones. Se necesitan estrategias claras de seguridad, prevención y coordinación, pero también apoyo real para reactivar la economía y respaldar a quienes resultaron afectados.

No es momento de protagonismos ni de mensajes optimistas forzados. Es momento de resultados, de firmeza y de devolverle estabilidad a la región de Bahía de Banderas y Puerto Vallarta.

Hasta aquí mi comentario «Ticher» y amigo Nayar Araiza López, nos leemos en la semana.

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