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La aproximación a una ruptura social en México

Por Julio Alberto Gómez Arechiga

La desigualdad social y económica tiene una complejidad como ejes, ya que ha estado presente desde antaño, en México. Hoy en día, la nación mexicana se encuentra en un proceso de fragmentación social, debido a la implantación de ideologías políticas, económicas, sociales y religiosas, en los últimos meses. Asímismo, la falta de empatía por parte gubernamental hacia grupos que son el motor de México, está provocado la ruptura social. 

Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social “CONEVAL”, se tienen contabilizados 52 millones de personas en pobreza y 9 millones en pobreza extrema. La principal diferencia radica en que la extrema no puede satisfacer las necesidades básicas y en la otra sí. En un país con la mitad de su población vulnerable por diferentes condiciones, es necesario tener una buena promoción económica, es decir, darles herramientas y oportunidades.

Por otro lado, en los últimos años ha sido un debate constante sobre si el motor de México es la clase media, no obstante, este grupo social ha sido el menos favorecido por la pandemia. La falta de empatía por el gobierno e instituciones harán que las medianas y pequeñas empresas tiendan a desaparecer en México, por ende, la interrelación económica en la sociedad se verá muy limitada

Las grandes empresas, suele estar compuesta por familias que han hecho su dinero a través de generaciones. Principalmente, cuenta con una mayor solidez para afrontar los retos adversos y salir adelante. Sin embargo, actualmente ya no cuentan con factores de apoyo, al haber una fiscalización más estricta.

Ya explicado el contexto que asola a México es momento de reflexionar sobre el origen de la fragmentación social. Es notable que existe una polarización a favor del representante del poder ejecutivo federal, debido a que en cualquier escenario dado se refleja un apoyo total sin un criterio objetivo. Por otro lado, hay una estigmatización de quienes no comparten la misma ideología del actual régimen.

Dado a que el presidente ha categorizado a ciudadanos en dos rubros como son los conservadores y liberales, ha provocado que cada ciudadano tome un bando y esto se puede ejemplificar en redes social, en el cual se logra percibir la tensión en la sociedad en general.

Por lo tanto, si la economía no se logra estabilizar en el país, es muy posible que la tensión vaya en aumento y la división social se torne más agresiva. A esto falta agregar el factor detonante que será la pérdida de miles de empleos de la clase trabajadora que muchos de ellos se sumarán a este ambiente hostil.

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