José de Jesús «Che-Che» Guerrero, ícono del futbol regional

  • El nativo de Mezcales que debutó en primera división con los rojinegros del Atlas

Por José Rubén Gómez Bernal

Nativo de Mezcales, Nayarit, de padre jalisciense y madre sonorense, José de Jesús Guerrero García, conocido popularmente como “Che-Che”, se abre en la entrevista. De fácil palabra reconoce que su vida displicente no le permitió llegar a la cima del futbol mexicano. En el Atlas de Guadalajara le abrieron las puertas, lo aguantaron hasta decir basta y terminaron con la relación cuando abandonó la Casa Club de los Rojinegros para venirse a su casa. Hoy vive feliz, sin recuerdos atávicos, su mente no quedó enterrada en el “pudo ser” y vive tranquilo al lado de su familia en Bucerías.  No tuvo hijos, ni se casó, pero tiene dos ahijados que los quiere como tal. Muy interesante la entrevista telefónica concedida a El Sol Siempre Libres y al Vallartense.com.mx en la que no deja tema sin contestar.

— ¿Cuándo naciste y en dónde?

— Nací en la población de Mezcales, Nayarit un 15 de octubre de 1957. Cuando estaba chico, la familia se fue a vivir a Puerto Peñasco, Sonora. Estuvimos cinco años por allá, hasta que nos regresamos a vivir a Bucerías. Mi papá Felipe Guerrero Rodríguez, nativo de Mascota, Jalisco, y mi mamá Eduviges García González, que nació en Bahía de Kino, Sonora. No tuve hijos, pero tengo dos ahijados que los quiero como tal.

— ¿Cómo te nació la afición por el futbol?

— De chico iba mucho al futbol de Puerto Vallarta, recuerdo que veía jugar al “Mocorroco” a “Mario El Loco”, a Nacho Fletes, al “Chivato”, y pensaba algún día voy a jugar como ellos, algún día estaré en las canchas de Puerto Vallarta. Desde niño me escapaba de Bucerías y me iba a Vallarta en el camión nada más para ir a ver el futbol. Me bajaba en el estadio municipal a ver los partidos, y eran unos equipazos los de antes, como el Social Vallarta, El Imperial, Garza Blanca, Colonia Emiliano Zapata, unos grandes equipos.

— ¿Cómo fue tu inicio en el futbol, con qué equipo?

— Me inicie aquí en Bucerías, con un equipo juvenil en categoría libes, ya que, por aquellos años, no estaba organizado el futbol, tenía uno que jugar en las fuerzas grandes desde chamaco. El inicio fue algo difícil mira “Matanchén” yo era muy flojo para correr y me daba coraje ver a los jugadores que me pasaban y lloraba porque me sacaban del juego, porque era flojo para correr.

— ¿Y cómo remediaste eso?

— Esto es anecdótico, porque por allá por aquellos años la gente en Bucerías, no estaba acostumbrada a ver correr a las personas. Comencé a correr en el día en la playa, la gente me criticaba mucho, decía que yo estaba loco, y le cambié a correr por la noche. Me ponía unas polainas y me iba a hasta Nuevo Vallarta. Corría casi a la media noche porque tenía miedo a que la gente me viera y me juzgara de loco. Hoy es muy difícil que alguien salga a correr en la noche, hay mucha delincuencia.

— ¿Cómo te fue después?

— Muy bien, agarré mucha velocidad y fuimos campeones en el Deportivo Bucerías, siendo mi primer entrenador Jesús Torres, un señor que ya falleció, venía del Atlas. Don Jesús se radicó en Bucerías e hizo cosas muy buenas, sacó a jugadores de calidad. Como te digo a partir de mis entrenamientos de correr, modestia aparte, me hicieron muy veloz, me daba el gusto de dejar atrás a todos.

— ¿Y cómo fue tu llegada al futbol vallartense?

— Me vio jugar “El Chino” Guzmán, que en paz descanse, y me invitó a la Colonia Emiliano Zapata, fue una gran persona conmigo. Me pagaban cien pesos por partido, entre “El Chino” y otras personas, eso era mucho dinero, era lo que pagaban por una semana de trabajo. En ese entonces yo tenía 16 años y me metieron a jugar de titular en el extremo izquierdo. Recuerdo que jugaba con el profesor Alfredo “Chino” Velasco, y un gran jugador de la media cancha como lo era “Pepino” Origel de Tepic, entre otros de muy buena calidad.

— ¿Jugadores muy completos, como funcionaste con ellos?

— Ya te imaginarás, me comencé a preparar desde un mes antes de la invitación del “Chino”, y haz de cuenta que corría como loco, volaba y no había quien me parara, de modo que caí con el pie derecho a Puerto Vallarta. Me fue muy bien en Colonia, quedamos campeones de liga, de copa y campeón de campeones. Y de ese equipo todavía hay compañeros que viven, como Pepe Arias, Toño “El Diente” Joya, “El Dumbo” Alejo, entre otros.

— ¿Y qué siguió después?

— Me regresé a jugar a Bucerías, y de nuevo “El Chino” Guzmán me invitó y a otros diez más de Bucerías, a jugar con los Zorros del Atlas de Mismaloya, nos regalaron todo: zapatos, medias short, playeras y maletas, bueno hasta nos ayudaban con dinero. “El Chino” fue un gran promotor del futbol. En ese equipo nuestro líder era “Pedro Bucerías”, era quien nos orientaba en la cancha, otra persona que ya no recuerdo su nombre, alineaba y hacía los cambios.

— ¿Llegaron a conquistar algo con los Zorros de Mismaloya?

— Tengo muy buenos recuerdos. Nos enfrentamos al Atlas de Guadalajara y por fortuna les gustó como jugaba, decían que como “El Pistache” Torres, quien me vio jugar y les dijo mándame ese güerito cuanto antes, y entre El Chino” y el gerente de un banco, me dieron mil pesos para los gastos, y no me pude negar. Me dijo El Chino, pues tienes que irte, y emprendí el viaje a la capital de Jalisco.

— ¿Cómo te recibieron?

— De maravilla, mira llegue me atendieron muy bien, casi, casi firmado. Me instale en la Casa Club. Eran muchos los jugadores que iban de otros lados y a muchos les daban para atrás, los devolvía y devolvían y mira la verdad es que eran mucho mejor que yo. A mí no me corrían y yo decía, ha bueno, pues me sigo quedando aquí, en el Atlas dure un año, de los tres que firme en el contrato.

— ¿Jugaste en la Primera División?

— Sí, debuté en un cuadrangular en Puebla, le metí un gol a Paco Castrejón, que ese día estaba de portero en el América. Estos juegos eran de pretemporada, que antes se utilizaban mucho como los torneos relámpago.

— ¿No te volvieron a alinear?

— No, después me enfadé y me vine a Bucerías. Todos los jugadores eran mis amigos, y me decían que no me viniera, y yo firmes, les dije no ya me voy. Pero para eso, no me quisieron dar mi carta de retiro, me tenían confianza en mi forma de jugar, pero ya estaba decidido.

— ¿No hubo otros motivos?

— Mira, la verdad es la verdad y yo era muy indisciplinado para los entrenamientos, vivía en la Casa Club entrenábamos a las diez de la mañana y a las cuatro de la tarde, dormía en la concentración y no iba a entrenar y pues llegó el día en que se enfadaron. Me aguantaban porque no había uno que tuviera mi velocidad, a todos, pero a todos los que entrenaban les ganaba a las carreras, no había uno solo que me ganara.

— ¿Y nunca perdiste una carrera?

— Sí, hasta que un día me la hicieron buena, pues yo ranchero de Bucerías no sabía lo que era un baño sauna. Me invitaron, me dijeron vente vamos al baño de vapor para que agarres fuerza. Y me metieron, yo con miedo nunca había entrado a uno, y veía que salía “humo” y más miedo me daba. Duramos un buen rato adentro, y uno con los que disputaba carreras, saliendo me dijo que me apostaba cien pesos a que no le ganaba la carrera. Yo confiado e impuesto a ganarlas todas le dije van, yo muy seguro, y no alcance a llegar a la meta, me habían hecho que el calor me deshidratara y caí redondito. Me hicieron esa broma muy pesada, ahora ya la recuerdo y hasta me da risa. Bonitos tiempos como quiera que sea.

— ¿Muchas ofertas para jugar a tu regreso a Puerto Vallarta?

— Sí, muchas. Imagínate venir del Atlas, y ya tenía cierta fama en el futbol de Puerto Vallarta y Bucerías, luego me hablaron de varios equipos de los dos lados, pero finalmente me decidí por el Imperial. Vinieron a Bucerías don Guillermo Rodríguez Cruz y “Raúl Bucerías” que jugaba en Imperial, y me convencieron. Yo le pedí a don Guille, que me diera 25 uniformes con todo y zapatos para el equipo de Bucerías, y sí cumplió, me los regalo. Era un equipazo el Imperial, jugué muy a gusto e hice muchos amigos. 

— ¿Cómo ex jugador del Atlas, no te invitaron a jugar en los Pelícanos de la Tercera División?

— Sí, de nuevo fue “El Chino” Guzmán, y Monteón, quien trajo el futbol profesional a Puerto Vallarta, los que me invitaron a jugar con los Pelícanos, yo acepté gustoso, pero vieron que estaba registrado en el Atlas, por lo que solicitaron la carta y se las tasaron en 80 mil pesos, un precio muy alto, pues ni todo el equipo de Pelicanos los valía y le dije a “El Chino” hay muere, no tiene caso. Todavía después un jugador que se llama Julio Canesa me invitó a calarme a Tecos, y sí la hice, les interesé, pero de nuevo el problema fue la carta de retiro que no me la quiso dar el Atlas.

— ¿Y qué pasó otra vez a tu regreso?

— Mira, mi vida se volvió un desastre, agarré la “pistiadera” muchos años, y le doy gracias a Dios a Rincón y a Arturo Rojas, que me sacaron de esa vida, si no ya estuviera muerto. Se los agradeceré toda la vida. Ellos vinieron a mi casa y me invitaron a que jugara de nuevo, me encontraron todo tembloroso, todo mal, pues apenas tenía dos días que me había cortado la borrachera de más de un mes, me convencieron y así fue como de nuevo volví a las canchas, a La Cascarita, con Materiales Domínguez. En dos o tres partidos entraba de cambio, ya fui titular, fuimos campeones cuatro veces seguidas, más uno que habían ganado antes, duré cinco años jugando con ellos.

— ¿Eso cambio tu vida de nuevo?

— Sí, claro, me reencontré de nuevo, ahora vivo feliz con mi familia, contento y sin vicios. Por eso siempre les viviré agradecido a Rincón y a Rojas, gracias a que me sacaron de esa etapa de mi vida, fue que me recuperé.

— ¿Finalmente, un partido que te haya marcado en tu vida de futbolista?

— Pues no me vas a creer no fue el gol que le metí al América, no fue cuando hice mi debut en la Primera División, fue en un partido de La Cascarita, en un juego de la liguilla, entre Bucerías y Colonia 5 de Diciembre, ellos vinieron con todas sus estrellas que eran muchos de lo mejor, en el primer tiempo nos arrasaron con un 3-0. No pude llegar a tiempo, entré a jugar en el segundo y todavía el recuerdo está presente, les metí cuatro goles y ganamos el partido 4-3.

— ¿Algo que quieras agregar?

— Como no, darte las gracias “Matanchén” por la entrevista, muchos años con nosotros, yo siempre te presumo. Mi agradecimiento a El Sol Siempre Libres, y al vallartense.com, un saludo a todos mis amigos del futbol de Puerto Vallarta y de Bucerías.

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