Press "Enter" to skip to content

El nuevo despertar de los mexicanos

Por Julio Gómez

Nos encontramos a poco más de un año del mandato del actual régimen constitucional. El PRESIDENTE, fue votado por una basta cantidad de ciudadanos mexicanos, los cuales creían en sus ideales, debido a las expresiones que mencionaba día a día.  No obstante, es en estos momentos que México se está encaminando a un país en el cual los derecho fundamentales se encuentran con una cierta limitación.  Por  ejemplo, tener poder adquisitivo o dar tu opinión sobre termas de interés común, te puede vulnerar ya que tienes más riesgo de ser etiquetado que cualquier otro ciudadano que no cumpla con determinadas características del gusto del gobernante.

Una parte de la sociedad mexicana no se identifica con la actual administración federal y eso es natural, debido a que en el país de los tres colores, impera la democracia. Pese a que gran cantidad de ciudadanos eligieron al actual presidente  porque vieron en él las ganas por combatir las fuerza fácticas que han estado asolando a México desde tiempo atrás. La corrupción, el sector salud, la educación, la libertad de tránsito, etcétera. Era el discurso que transfería a la sociedad, en general. Pero a meses de su victoria, parecería que fue más un arrebato del discurso que un PLAN NACIONAL DE DESARROLLO.

El Estado tiene la obligación de proporcionar las condiciones básicas para que cada ciudadano se desarrolle a su determinado esfuerzo, es decir, el gobierno no tiene que resolver la vida de todas las personas, tiene que proporcionar las herramientas. Por otro lado, un gran segmento poblacional no se siente conforme en cómo está trabajando el actual gobierno para combatir el COVID y los proyectos que se están poniendo en marcha. Lo que provoca que manifiesten sus disconformidades y esto parece ir creciendo cada día. Los sectores productivos,  intelectuales y universitarios que lo apoyaron en campaña, están teniendo serias dudas sobre el futuro económico, social y político, que le deparará a la nación.

Pareciera que estamos regresando al México del viejo régimen, debido a que la censura a discreción y el aparato mediático en contra de quienes piensan diferente a la ideología del gobierno federal, se están comenzando a utilizar de manera cada vez más frecuente, vulnerando así, el principio fundamentado en la constitución representado en el artículo 7°, que nos da la libertad de emitir una opinión en cualquier medio físico, digital o auditivo sin previa censura.

En un país el cual la riqueza es vista como negativa, corremos el peligro de que la pobreza se normalice y entrar en un tobogán sin freno hacia el fracaso de un “socialismo” al estilo latinoamericano. Por lo tanto, es indispensable velar por los intereses de la CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS y no de unos cuantos ideólogos que se encuentran en el poder, que creen que están inventando una nueva forma de gobernar.  Por consiguiente, los factores externos como el mercado internacional inevitablemente marcan la pauta de los gobiernos en el mundo, y un mal Estado siempre tendrá malos indicadores y resultados.

Foto: Ricardo Esquivel

Be First to Comment

Deja un comentario