El cinismo del Mochilas

 

  • El Mochilas no tiene vergüenza, anda pidiendo transparencia y claridad, cuando nunca lo hizo en su administración… Arturo Dávalos Peña, no olvida sus raíces… “El Peri” le ganó la partida al “Cepi”

 

Político más corrupto y cínico no se puede encontrar entre los alcaldes que han pasado por el Palacio Municipal de Puerto Vallarta y vaya que pocos se escapan al calificativo. Esta ave de malagüero que aterrizó en el puerto de un pueblo de la sierra llamado Ayutla, totalmente desarraigado vino a estafar y a llevarse lo que pudo. Salió muy bravo para llenarse los bolsillos de dinero, con la complicidad de toda esa fauna de regidores vende patrias de Movimiento Ciudadano y del PRI, que le apoyaron en sus corruptelas, vendieron medio patrimonio de Puerto Vallarta a precios de ganga llevándose la tajada de león. Del Mochilas no se extraña su rapiña porque le importa poco Vallarta, se dice en los corrillos políticos que lo único que le faltó al Mochilas, fue llevarse el edificio de la Presidencia Municipal, pero que no lo hizo porque no encontró cómo si no, hasta eso se lleva.

Mochilas durante la Glosa por el IV Informe del Gobierno de Jalisco, desarrollada en el Congreso del Estado criticó los “moches” que supuestamente se dieron en la Secretaria de Infraestructura y Obra Pública del Estado y exigió claridad y transparencia. Mochilas es presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano y anda tirando aceite por todos lados, buscando “transparencia” cuando su administración al frente de Puerto Vallarta, ha sido la más oscura y corrupta, en donde se dieron más moches.

La verdad es que se necesita mucha sangre fría para con esa cola corrupción que trae el Mochilas, hable de lo que nunca puso en práctica en Puerto Vallarta. Nunca informó de esos 50 millones de pesos por la renta de unas patrullas de policía que desde nuevas no sirvieron y que salieron más caras que si se hubiesen comprado. Nunca informó sobre el sistema de riego en la avenida de ingreso, y por el que la comuna pagó más de 12 millones de pesos, que nunca sirvió, un fraude que seguramente le redituó sus milloncitos de pesos.

Como tampoco informó cómo se hizo de mansiones millonarias, en barrios exclusivos, cuando llegó a Puerto Vallarta, fue a modestas casas o a hoteles de medio pelo, y hoy es un millonario que suelta millones de pesos por todos lados.

Pero como se comenta en radio pasillo, si algunos regidores que le ayudaron en sus tranzas salieron millonarios (a otros les dieron migajas) que no se puede esperar del ladino Mochilas, que amenaza con venir en los tiempos electorales a buscar que su delfín el diputado carita Luisito Munguía, le haga las contras al “Cepi” Dávalos, que se dedica a trabajar y no a hacer política barata; y por supuesto si no puede Luisito, pues Mochilas está puesto para candidatearse a la presidencia municipal. Presume tener el control político en Puerto Vallarta, cuando día a día pierde terreno por la rapiña que hizo. Del Mochilas y sus seguidores queda poco.

Como está la política en Puerto Vallarta ya nada sorprende, ni los saltos de los políticos de un partido, a otro, ni las desgreñadas que se están dando en los partidos políticos del puerto en donde las divisiones están a la orden del día.

ARTURO DÁVALOS NO OLVIDA SUS RAÍCES

Y a propósito, el domingo pasado se efectuaron las finales de la Liga de fútbol Premier Dominical. Invitado por la directiva de la liga, ahí estuvo el alcalde vallartense Arturo Dávalos Peña, para presidir la premiación, pero su presencia también tuvo otra connotación: también fue invitado por sus compañeros del Imperial, para que asistiera a la final del Torneo de Consolación que jugaron contra Parque Hidalgo, y para que jugara un rato.

Desde su ingreso a la cancha Ejidal, Arturo repartió saludos al por mayor, saludo a mucha gente, se nota que tiene conexión con la gente. Se calzó los taquetes después de muchos años de no hacerlo, para jugar un rato con el equipo de sus amores, el Imperial, en donde tiene muchos amigos unos contemporáneos y de otras generaciones.

Lógico dicen que 20 años no son nada, pero en fútbol son muchos y “El Cepi” lo corroboró. Jadeó en busca de aire, visitó el suelo, pero se divirtió mucho en el lapso que estuvo en la cancha, cobijado por sus compañeros del Imperial. Jugó cerca de 15 minutos.

Arturo se reencontró con sus amigos de siempre, no faltaron las fotos, los abrazos, las coloquiales bromas, pero sobre todo los recuerdos.

Y es que en aquellos tiempos compartieron tardes de entrenamiento, las emociones dominicales de los partidos de fútbol, con el gran maestro que fue don Guillermo Rodríguez Cruz, considerado, junto con don Alfonso Díaz Santos, los padres del fútbol vallartense. Inmortalizados don Alfonso con el nombre de la unidad deportiva de la Colonia Bobadilla, y don Guillermo con la cancha de fútbol número uno de la unidad municipal.

Ambos fueron forjadores de los equipos que le dieron vida a nuestro futbol: el Imperial y el Social Vallarta, que después se convertirían en clubes deportivos en donde practicaban otros deportes como el basquetbol, béisbol, voleibol, etc.

Bueno total que Arturo tuvo una mañana agradable, en la que una vez más demostró que es un alcalde ligado a su gente, que su responsabilidad política y social las lleva de la mano, sin hacer un lado su estirpe pata salada, es amiguero, serio cuando se requiere y sobre todo muy accesible.

Ha, por cierto, hubo un enfrentamiento en el buen sentido de la palabra entre el alcalde y el regidor “Peri” Cuevas. Arturo es imperialista de hueso colorado, y el regidor lo es del Parque Hidalgo, equipo en el que ha militado los últimos años.

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