Crónica de un abucheo anunciado

  • Pablo Lemus fue recibido con gritos de “¡fuera!” durante la visita de Claudia Sheinbaum a Tlajomulco. La Presidenta tuvo que intervenir para calmar a un público dominado por el acarreo morenista

Por José Rubén Gómez Bernal

Se puede decir que fue la crónica de un abucheo anunciado. No podía ser diferente desde el momento en el que Morena hizo el acarreo en varios camiones desde las poblaciones aledañas a la Zona Metropolitana de Guadalajara y de distintas colonias de la ciudades en esa área.

El “fuera Lemus”, “fuera Lemus”, “fuera Lemus” se escuchó en el recinto en donde la Presidente de México, Claudia Sheimbaun presidía  la inauguración y corte de listón de la primera etapa del Hospital Regional del ISSSTE (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado) en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga. Estaba acompañada del gobernador de Jalisco, Pablo Lemus y el alcalde de Tlajomulco, Gerardo Quirino, entre otras personalidades. Huelga decir que los morenistas en la bienvenida a la Presidenta, superaron con creces a los naranjas, por lo que se vieron superados en el grito de “gobernador”,  “gobernador”, “gobernador”. 

Lemus en la inauguración del nuevo hospital de Alta Especialidad del ISSSTE aplicó la del buen anfitrión y se dirigió con palabras de reconocimiento al trabajo de Claudia Sheinbaum a favor de Jalisco: “Este estado te respeta, te admira y va seguir de la mano trabajando de la mano, Presidenta, contigo”.

Y ante un conglomerado que fue  acarreado en autobuses cuya presencia fue obvia, tremendamente hostil al gobernador Lemus, tuvo que entrarle al quite la Presidenta para acallar los gritos de “fuera Lemus” y pidió “respeto para todos” en medio de la refriega de los defensores de Lemus contra sus detractores, en esta población de Tlajomulco.

Palabras más palabras menos Sheinbaum tuvo que echar mano de su habilidad para primero preguntar si estaban contentos por la inauguración del Hospital de Alta Especialidad y alzando la voz les preguntó ¿Si o no? Y luego a petición suya a mano alzada se aprobó dejar de lado los gritos y sombrerazos, cuando apenas  los partidarios de Quirino Velázquez el alcalde de Tlajomulco, habían logrado emparejar los gritos. Y bajo ese tenor cuando partieron Sheinbaum y Lemus su gira por el interior de Jalisco, la gente prácticamente se le echó encima a la camioneta en que se trasladaban por lo que la Presidenta hizo alto varias veces para que saludara a la gente.

Y las huestes morenistas vallartenses ¿en dónde quedaron? Ni sus luces, y si fueron era prácticamente imposible distinguirlos en ese maremagnum humano. Así es que si alguno les presume que estuvo cerca de Sheinbaum o de Lemus, dúdelo porque en realidad fue muy difícil acercarse para la foto.

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