Press "Enter" to skip to content

Crecimiento con equilibrio

Por Humberto Famanía Ortega

Ante los ojos de las personas que nos visitan, somos un pueblo muy noble a veces nos dejamos llevar por el rumor y la flauta mágica, cuando nos tocan los intereses personales brincamos sin  importar a quienes se les perjudica. Situaciones muy dolorosas han pasado en nuestro municipio que lo han dañado por decisiones que ahora en día afectan a nuestro entorno natural y en detrimento de la economía de miles de vallartenses; versiones vienen, versiones van pero hasta este momento no hay posibles soluciones. Algunos personajes ligados con la política y la empresa expresan soluciones sin argumentos viables, simplemente opinan.

Es tiempo de agarrar el toro por los cuernos, haciendo una cirugía mayor para encontrar bienestar en todos los aspectos porque veo dolor, desilusión, impotencia para encontrar eco a sus demandas. Esto último que pareciera tan difícil o imposible, no lo es tanto, de algún modo quienes sufren por estas situaciones y caen en el desánimo afectado por experiencias traumáticas; es hora de tomar las fuerzas necesarias para seguir adelante con la vida productiva y por increíble que se presente, siempre habrá resultados buenos.

He estado atento a lo que acontece en nuestro entorno por ejemplo al paseo peatonal llamado comúnmente malecón, porque en lo personal para mí no cumple con este requisito. Siempre he comentado que la defensa de los puertos y ríos, en época de ciclones, marejadas y turbulencias atmosféricas, lo constituyen los malecones. Tal parece que vivimos una época de valemadrismo, donde los falsos redentores le apuestan más a la belleza que a la seguridad de sus pueblos, esperamos que no ocurran estos tipos de siniestros, ya que este paseo se derrumbara y servirá de columpio para que el mar destruya el centro de Puerto Vallarta Jalisco, por la mala defensa a situaciones climatológicas del mar. Urge  tomar las debidas precauciones para evitar una catástrofe que ahora se puede evitar, ganándole terrenos al mar y bajo una construcción donde verdaderos expertos sean los responsables de su ejecución, importante hacer una evaluación de sus cimientos.

Son tiempos de propuestas y de renovar algunas cosas que nos perjudican, si no tomamos las medidas apropiadas. Vivimos del turismo y para el turismo,  sin esta actividad estaríamos condenados al fracaso económico. Todo lo que incentive a lograr beneficios a la población será siempre prioridad para los gobiernos, ya que es su obligación servir a las mejores causas, buscando armonía en el bienestar de sus moradores. Por eso resulta prioritario el tener metas claras, disciplina, destreza, capacidad, inteligencia y honradez de nuestras autoridades para lograr el cometido, tal parece que es lo que nos falta, desde hace varios trienios de gobiernos emanados de tres partidos diferentes, hasta ahora con resultados cuestionables.

Los que nos queda muy claro a los vallartenses de hijos bien nacidos en esta comunidad municipal es que las adversidades y obstáculos de primer momento pueden generarnos estados emocionales intensos y desagradables. Pero si sabemos sacar provecho de estas circunstancias y experiencias, si aprendemos de ellas, nos fortalecerán  emocionalmente y nos permitirá convertirnos en mejores seres humanos. Lo que es cierto amigos vallartenses por nacimiento, adopción, pero sobre todo por convicción que son los que aman a esta tierra, es esperanzador que después de los momentos oscuros de dolor por las malas decisiones, el ser humano puede transformarse en un ser que brilla con luz propia e ilumina a su alrededor, de estos gobernantes queremos impulsando nuestro crecimiento con equilibrio.

Ahora cambio un poco de tema; es tiempo de que hagamos las paces con el medio ambiente, urge sensibilizarnos con nuestro entorno, donde fomentemos la conciencia buscando las acciones  necesarias para evitar destrozos, y dejar de mantener una guerra abierta contra las maravillas naturales que Dios puso a nuestro cuidado y beneficio. Hagamos un conteo de los daños irreversibles ocasionados por negligencia de las autoridades de los tres niveles de gobierno, para evitar seguir ocasionando males innecesarios en la vida de los pobladores de esta hermosa región.

Haciendo una recapitulación de los últimos lustros de vida en esta bella y pujante región norte de la costa de Jalisco, podemos sin lugar a dudas analizar con objetividad a quienes han sido cómplices de la destrucción de la naturaleza. No vamos a señalar a los responsables porque todo mundo los conoce, pero si debemos de tomar en cuenta a quienes han transformado de una manera hostil a nuestro amado Puerto Vallarta Jalisco, para no volver a caer en sus mentiras. Únicamente hago un llamado a las habitantes de este lugar a no creer nuevamente en falsas promesas de mejoramiento de nuestro entorno, ya que nadie hasta ahora ha mostrado un proyecto de renovación a lo perjudicado por las ambiciones desmedidas de algunas autoridades y empresarios voraces, coludidas en dizque el progreso urbano de nuestro Puerto.

Es importante ahora que vengan las próximas elecciones intermedias de junio del 2021, a buscar las mejores alternativas en donde ya no aceptemos proyectos sin sustento, es necesario tomar en cuenta tres puntos importantes para tener un planteamiento del problema fundamental de un municipio:

Objeto; lo que queremos planificar. Como debemos de plantear las cosas para hacer que estas sucedan.

Objetivo; lo que queremos alcanzar. A donde queremos llegar para lograr que lo planeado se vea fructificado en beneficio de la población.

Método; procedimiento a seguir. Con pasos bien ejecutados en donde cada vez que avancemos lo hagamos con paso firme y contundente, guía y brújula.

En fin nos queda muy claro que el ser humano siempre ha actuado con lógica en la realización  de sus acciones, por muy sencillas que estas sean; por ejemplo para llegar de un lado a otro, primero se tiene que saber adónde se quiere ir, en seguida ser consciente del lugar en el que se encuentra, para poder establecer una posible ruta que puede utilizar para alcanzar su deseo.

Ante lo anterior expuesto deduzco que es necesario reflexionar sobre la realidad presente para generar el cambio y alcanzar el futuro deseado. Solamente con autoridades responsables, preparadas, honestas y con un amor verdadero a su tarea de servicio a la comunidad se ganara la confianza que cada día se ve perdida por no escuchar la voz de sus gobernados.

Be First to Comment

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: