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Conmoción mundial: Murió Diego Armando Maradona

Falleció Diego Armando Maradona. El campeón del mundo con la Selección Argentina​ se descompensó en la mañana de este miércoles en la casa del barrio San Andrés, en el partido bonaerense de Tigre, donde vivía desde hacía algunos días luego de haber sido operado de la cabeza. El 30 de octubre había cumplido 60 años. 

El diario el Clarín de Argentina, publicó hace unos instantes que el astro sufrió un paro cardiorrespiratorio en la casa en la que se había instalado tras su operación en la cabeza.

El momento cumbre de su carrera fue precisamente en tierras aztecas, cuando levantó el trofeo de la Copa Mundial de 1986, siendo además el mejor jugador de la justa y anotando el gol más bello en la historia de estas competencias.

También vivió momentos tristes, marcados por los casos de doping en los que se vio envuelto. La primera suspensión fue el 17 de marzo de 1991, después de un partido en el que el Napoli venció 1-0 al Bari. La muestra de orina presentó restos de cocaína, y el 20 de abril de ese año, Maradona fue suspendido por 15 meses. La pena duró hasta el 30 de junio de 1992.

El 25 de junio de 1994, en el Mundial de Estados Unidos, se vivió otro episodio doloroso para los fanáticos del fútbol: la Selección Argentina venció por 2-1 a Nigeria, y tras el partido el 10 fue sorteado para el control antidoping. En esa ocasión dio positivo de efedrina, una sustancia que estaba prohibida por la FIFA.

Pelusa nació el 30 de octubre de 1960, en Villa Fiorito, provincia de Buenos Aires. De origen muy humilde, en poco tiempo comenzó a destacarse por su enorme habilidad con la pelota. Debutó en Primera División jugando para Argentinos Juniors, a los 15 años, el 20 de octubre de 1976, en la derrota ante Talleres de Córdoba por 1-0.

Su trayectoria profesional se desarrolló durante 21 años, entre 1976 y 1997. Jugó siete años en el Napoli, el club que más lo disfrutó, y apenas 5 encuentros en Newell’s Old Boys durante 1993. En toda su carrera disputó 679 partidos y convirtió 345 goles.

En la Argentina, además de jugar en el Bicho de La Paternal, se dio el gusto de vestir los colores de Boca Juniors, club del que era hincha, y de Newell’s Old Boys de Rosario. Desde el Xeneize pegó el saltó a Europa: en el Viejo Continente desembarcó primero en Barcelona, y luego pasó a Nápoles, donde llegó la consagración. Tras una suspensión por doping, tuvo un último paso en Europa como futbolista del Sevilla.

Luego de muchos años sin actividad llegó el momento de dirigir a la Selección Argentina, su sueño. Entre 2008 y 2010, incluido el Mundial de Sudáfrica, dirigió 24 partidos: ganó 18 y perdió 6.

Descanse en Paz, crack y genio.

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