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Buena actitud para gobernar

  • El consenso para la postulación de los candidatos de los diferentes partidos, será el parteaguas para que el elegido tenga las posibilidades de poder triunfar, por lo tanto en un futuro a corto plazo será la persona quien venga a garantizar los sufragios a favor del partido que lo postuló.

Por Humberto Famanía Ortega

A través del tiempo está comprobado que las elecciones siempre van a  ser más costosas cuando los candidatos sean gentes sin arraigo, sin carrera dentro del servicio a la comunidad y no cumplan con los requisitos mas elementales, como son honestidad y la eficiencia en el trabajo, como consecuencia el origen  de su candidatura sea a través  del dedazo o bien por amiguismos que conllevan situaciones negociadas de interés personal dejando a un lado los del pueblo. Lo más importante será siempre el compromiso adquirido con la comunidad para llevar a cabo un programa de gobierno real, sacado de la consulta directa de sus habitantes, con una planeación integral donde se unan los esfuerzos de los sus sectores.

El consenso para la postulación de los candidatos de los diferentes partidos, será el parteaguas para que el elegido tenga las posibilidades de poder triunfar, por lo tanto en un futuro a corto plazo será la persona quien venga a garantizar los sufragios a favor del partido que lo postuló. En Puerto Vallarta Jalisco la próxima elección municipal será muy interesante, lo más importante es el que conocemos a todos los aspirantes y candidatos, todavía se sabe perfectamente de que pie cojean y seguramente será tomado muy en cuenta su vida privada, en el momento que le entran a la función pública deberán de soportar las críticas tanto negativas como las provenientes de su buen desempeño.

A la medida que nuestra sociedad sea mas madura, y sobre todo vaya adquiriendo un desarrollo acorde a los cánones del progreso, y esté dispuesta  a confiar en los procesos electorales, los costos tenderán a reducirse. Aquí se asocian el financiamiento del proceso electoral con el proceso de democratización en el que estamos involucrados. Hoy el político si quiere pasar a la historia como un ente constructivo en la vida de su pueblo, deberá de moverse con desenfado y prudencia, como quien conoce la tierra que pisa y al sitio al que quiere ir. Desde luego que con ésta actitud facilitará el camino a la confianza de la comunidad a la que representa o bien quiere representar. Ahora quien ejerce esta carrera deberá de modernizarse, debiéndose desempeñar eficientemente en los medios, y mostrarse a la sociedad si desea comunicarse con ella y contar con su respaldo, son tiempos de cambios pues existe una ciudadanía más demandante.

De ahora en adelante poco a poco va a ir disminuyendo aquella frase celebre de Don Carlos Hank González, “Político pobre, pobre político,” porque existe una gran disminución de gente con una situación económica boyante, día a día los conceptos de moralidad están adquiriendo una gran fuerza en el ánimo de los electores, porque actualmente el Consejo Electoral lo forman personas sin intereses condicionados y apartidistas, así es que su veredicto, será el que dicte el pueblo. De este modo, habrá un avance en la elección con una reducción muy considerable en lo económico en las que privilegie lo político ante lo material. Hacemos votos porque así sea, urgen autoridades electorales con fortaleza para dar al pueblo la certidumbre que los avances democráticos están caminando a pasos agigantados.

En el pasado las campañas políticas resultaban un gran negocio, y había personas especializadas en estas clases de eventos; y existían grupos con fuerza económica, buscando beneficios en el caso del triunfo del candidato del partido al que le invirtieron, ahora los tiempos han cambiado por fortuna. Existe mayor control, se investigará el origen de los recursos de quienes hagan sus aportaciones para el apoyo de cualquier candidatura del partido que sea y este registrado ante la comisión electoral.

Es hora de manejarse con la verdad sin envolturas emocionales, conscientes de que la verdad es un valor político de la democracia, porque quien piensa que un pueblo no lo puede conocer, realmente está postulado que no puede gobernarse a sí mismo. Conocer la verdad es reconocer que la realidad tiene límites y que siempre se debe de saber lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer. En esta tierra pujante de la costa de Jalisco necesitamos hombres y mujeres comprometidos con el trabajo comunitario, conocedores de la problemática existente y que se entreguen en cuerpo y alma a las labores que demanden los pobladores.

Son tiempos de reconciliación, de entrega absoluta al trabajo en equipo. Hoy en día los partidos tiene financiamientos para ejercer con honestidad su operación, estos recursos provienen del pueblo, no para que sean gastados en promociones personales o en luchas estériles, son recursos para buscar propuestas para la buena marcha de la Nación, Estados y Municipios. Creemos que ha llegado el momento de que sin perjuicios de las luchas políticas,  se explore con madurez si es posible, que las distintas corrientes reconozcan que hay territorios donde se puede convenir con el gobierno para que México salga adelante más pronto y con mayor firmeza. Dicen los ideólogos y conocedores  de las distintas corrientes políticas que los pactos son el método non, y los pactos con el poder público siempre han sido legítimos si se celebran para bien de la Patria.

Pues bien que esperamos los miles de ciudadanos que ahora reclaman nuevas actitudes de sus gobernantes para lograr el equilibrio entre la opulencia y la miseria, entre el desarrollo y el deterioro causado por los abusos de poder, por la transformación mal llevada de nuestro entorno. Buscamos una nueva clase política que ame a esta tierra y que gobierne con el pueblo y para el pueblo y no a espaldas de éste. Que en el discurso del gobierno municipal exista una tésis democratizadora en donde se conmine para: usar la verdad, para que conociéndose la realidad de nuestro municipio y particularmente la coyuntura económica, la política de ordenación, insoslayablemente severa, obtendrá respaldo popular, para que el realismo ocupe el lugar que históricamente han tenido la demagogia y la mentira política.

Debemos de fomentar la crítica, es bienvenida siempre porque a nuestro pueblo le hace falta densidad analítica; estamos todavía en etapas de aprendizaje. Se sabe que quien asume el poder, también asume sus incomodidades y que quien lo hace debe de estar dotado de una  fina perspicacia que le permita distinguir entre el que crítica sin razón y el que lo hace con tino. Esta perspicacia, además, debe permitir que se distinga entre el que censura malévolamente y el que condena con desacierto pero de buena fe.

De lo anteriormente descrito estimados lectores, trato de alguna manera dar a conocer mi experiencia a través de los años en que tuve la oportunidad de participar en la administración pública de los tres niveles de gobierno y en dos puestos de elección popular. Y ante una democracia todavía inconclusa y en un País de serias dificultades, hay tantas verdades penosas que, como no pueden ocultarse, se deben ver junto con lo positivo, que no se ha perdido. Creo rotundamente en mi pueblo y sé que el sistema político mexicano es sólido y por ello puede cambiar sin que se desarticule.

Deseo a mis hermanos vallartenses, elijan a sus autoridades con libertad, conciencia cívica y moral el domingo 6 de junio del presente año. A todos los candidatos tengo el honor de conocerles, competir es lo más sublime, los conmino a jugar limpio; se necesita ennoblecer a la política con ideas y proyectos pero sobre todo con respeto. De acuerdo a las circunstancias actuales se requiere de renovar confianza en sus autoridades, el pueblo demanda honestidad y entrega absoluta de sus gobernantes, pero sobre todo con poder de gestión, capacidad e imaginación capaz de trascender en el bienestar del municipio.

-.No dejemos libre el instinto que arremete, hagamos siempre presente el raciocinio que seduce y vence.-

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