Buen recibimiento dieron delincuentes al Círculo de Seguridad

 

  •  Al proyecto en materia de seguridad anunciado por el Comisario de la policía Jorge Antonio Hernández Valencia, ante empresarios y vecinos de la Colonia Emiliano Zapata, con el compromiso de fortalecer la seguridad en la franja turística y lugares emblemáticos.

Por José Rubén Gómez Bernal

Los delincuentes parece que le quieren dar la contra a un propósito loable, como es fortalecer la seguridad en la Zona Romántica y la Colonia Emiliano Zapata, en donde un malandrín asaltó y baleó a un turista extranjero, provocando con ello la alarma de vecinos y empresarios, ya que en esa zona a pesar de ser una de las más activas del puerto, la incidencia en robos y asaltos es relativamente baja, con todo y que cerca de ahí, en la emblemática Playa de Los Muertos, pululan los borrachines y drogadictos.

Fue precisamente en el emblema más representativo de Puerto Vallarta, el Templo de Nuestra Señora de Guadalupe, en donde los malandros se llevaron una considerable suma de dinero –cerca del medio millón de pesos– aprovechando la quietud de la madrugada rompieron candados y canceles de tres alcancías, las saquearon. Un robo desde luego sospechoso, dado que la iglesia tiene una acústica considerable y cualquier ruido se multiplica. Eso se puede comprobar si usted asiste a misa escuchará que cualquier ruido se “hace grande”.

Ahora bien, romper canceles y candados –el reporte dice que los rompieron no que los abrieron– provoca ruidos, y raro que nadie los haya escuchado. Pero el caso es que tener cerca de medio millón de pesos en las alcancías –que según reportan fue el monto de lo robado– es mucho dinero y un descuido muy grande. ¿Quién o quiénes sabían de esa gran cantidad de dinero?

Total, que los malandros le mandaron un recado al Comisario de la policía, para que el más grande emblema de Puerto Vallarta, el Templo de Nuestra Señora de Guadalupe, sea incluido dentro del “circulo de seguridad”, porque también es un descuido de las autoridades eclesiásticas que si tenían ese dinero en las cajas, y que no tengan vigilancia, que le dejen todo a papá gobierno.

Los tiempos en que los templos podían estar abiertos noche y día ya pasaron. Una muestra de ello es el Templo de San Miguel Arcángel en El Pitillal, el que desde hace mucho tiempo se cierra al mediodía después de que las ratas de dos patas hicieron de las suyas. No con eso digo que se cierre el Templo de Nuestra Señora de Guadalupe, que además de ser un ícono del puerto, es un lugar turístico visitado diariamente por cientos de turistas sobre todo extranjeros, y por lo tanto requiere de vigilancia desde luego discreta pero que vayan a mandar a cuidar el templo a un cuico panzón y mal encarado, porque corre al turismo.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: