Bahía de Banderas necesita inteligencia vial, no solo más calles
- Bahía de Banderas enfrenta un colapso vial diario
- Urge una estrategia de movilidad inteligente y coordinación con Puerto Vallarta para transitar del caos al orden
Por Ernesto A. Gómez Martínez
Urge una ingeniería vial funcional y una estrategia de movilidad inteligente para Bahía de Banderas. Las soluciones tradicionales, más vialidades, más semáforos, más infraestructura sin planificación integral, han fracasado rotundamente en su propósito: no están resolviendo el tráfico, lo están empeorando.
El congestionamiento vial diario se ha convertido en una especie de bloqueo ciudadano crónico. Las horas pico se extienden, los accidentes se multiplican, en especial los de motociclistas, y basta un choque menor para detonar el caos total, paralizando accesos clave y frustrando a cientos de ciudadanos que simplemente buscan llegar a sus trabajos, escuelas, compromisos médicos o llegar al aeropuerto internacional de Puerto Vallarta.
Más que construir por construir, se necesita pensar antes de pavimentar. El diseño vial debe incorporar análisis de flujos reales, estudios de tiempo y trayectos, semaforización inteligente, rutas alternas bien planeadas, y una coordinación regional efectiva entre Bahía de Banderas y Puerto Vallarta. Dos municipios unidos por una economía y una movilidad común, pero operando como si fueran islas separadas.
Porque, insistimos: más vialidades no es igual a mejor circulación. Si se construyen sin estrategia, se convierten en cuellos de botella adicionales, no en soluciones.
Ya no es cuestión de presupuesto, es cuestión de visión. Es importante ya que transitemos del desorden improvisado al orden planificado, bien lo vuelvo a recordar el eslogan de una precandidatura «Tu progreso ordenado», saludos Francisco Ibañez.


