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Así transcurrió una nueva jornada de vacunación en La Lija

  • Se ha mejorado el proceso vacunando en promedio entre 500 y 700 personas cada 30 minutos, aunque hay la capacidad de inocular hasta 2 mil

Uno de los grandes avances que se ha tenido en Puerto Vallarta es el conocimiento de como vacunar a miles de personas en unas cuantas horas, lo que ha permitido que una buena cantidad de pata saladas ya hayan sido inoculados.

En los casi cinco meses que se tiene aplicando la vacuna en el destino turístico es notorio el cambio que se vivió en el proceso de vacunación, al lograr hacer que este se volviera ágil, amable y sobretodo muy rápido para la gente que espera su inoculación.

Adoptando el sistema industrial de producción en cadena es como se logró que los diferentes trabajadores y voluntarios tengan la capacidad de inocular hasta dos mil personas en media hora, aunque el promedio es de entre 500 y 700 vacunados en dicho periodo de tiempo.

Muy lejos ha quedado aquel febrero pasado, cuando llegaron las primeras vacunas a la ciudad, en ese momento el desconocimiento que se tenía de la forma de inocular a aquellos 21 mil adultos mayores de que constó el primer lote hizo que se cometieron una buena cantidad de errores.

Gente que no residía en Puerto Vallarta, personas que todavía no tenían la edad para ser inoculados, grandes filas que hicieron que la gente esperaron por varias horas a la intemperie, fueron algunas de las pifias que se cometieron en aquella primera experiencia.

Sin embargo, en estos poco más de cinco meses se estuvo analizando que funcionaba y que no en el proceso de inoculación, se aprendió por el método de acierto y error, viendo como primer problema que era impráctico abrir varias sedes de inoculación.

En aquel primer momento eran quince los sitios que se habían designado para la vacunación eran: el Hospital Naval Militar, el Hospital General de Zona 42, así como las clínicas 170 y 179 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); Clínica-Hospital 24 el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Domo de Ixtapa, Centro Universitario de la Costa, Centro Internacional de Convenciones, Unidad Municipal Administrativa, Escuela Secundaria Técnica 15, Comité Municipal del Deporte, DIF Municipal, Casa de Capacitación Familiar y finalmente la Clínica del Romance.

A los pocos días se pudo ver que tantos centros eran inoperantes, ya que en algunos lugares las dosis se terminaban con dos o tres horas de anticipación, por lo que hacían a las personas que recorrieron los distintos lugares.

Además de lo anterior, muchas personas se quedaron esperando que les llamaran desde la Secretaría del Bienestar para que les confirmaran su cita, de tal forma que una buena parte de los adultos mayores no pudieron ser inmunizados.

Poco a poco se vio que el sistema de muchos lugares funcionando al mismo tiempo era inoperante, por lo que se comenzaron a reducir sitios, hasta dejar sólo dos lugares el Hospital Naval Militar y la Unidad Deportiva de la Lija, sitios en los que se concentra a la ciudadanía y donde se brinda un espacio más cómodo.

Otra de las mejoras en la vacunación fue el de adaptar el proceso industrial de producción en cadena, es decir cada una de las personas que están en el sitio, ya sea como voluntarios o como trabajadores de alguna de las dependencias realiza una labor en específico durante la jornada.

Es así como un persona se encarga de verificar que en la fila las personas ya lleven su prescripción, otro mide temperatura y pone gel antibacterial, otro los acompaña al lugar que deben ocupar, otro les dice como se debe llenar la prescripción, otro les explica como será el proceso, un más los inocula, otro más está al pendiente por si se presentara alguna emergencia y finalmente alguien les da las indicaciones finales y les pide que se retiren del lugar.

Por su parte, personal de salud es quien manipula el biológico de la siguiente manera: una persona se encarga de llenar una bandeja con tonsuras, otra abre las agujas y las coloca en las jeringas, una más abre los frascos de diez dosis y llena las jeringas, una más llena las hieleras ya con todo el producto necesario, otra más carga las hieleras a los carritos útiles para vacunar dos filas en forma consecutiva, otro más vacuna, otra está al pendiente de que los inoculados no presenten alguna reacción.

Para lograr dicho avance personal de dependencias federales, estatales y municipales, han ido mejorando el proceso, apoyados por pasantes de diversas especialidades; así como una buena parte de voluntarios que han acudido a apoyar.

Por Adolfo Martínez / siemprelibres.com

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