Añoranzas

 

Por Humberto Famanía Ortega

Todos los momentos de mi vida, resultan muy importantes; le comentaba a mi esposa Mary Elena que siento los días como que avanzaran más de lo usual. Me puse a reflexionar llegando a la conclusión que ahora en estos tiempos la modernidad nos los acorta, por ejemplo disfrutamos menos de la naturaleza, nos guiamos por los tiempos que nos marcan los medios de comunicación. Vivimos más aprisa, simplemente porque estamos totalmente desorganizados, inclusive hasta con nuestra propia familia. La alimentación cada día es más deficiente porque el factor tiempo nos arrastra a no tener hábitos de consumo que nos ayuden a ser más sanos y eficientes.

Ahora en día se dice que nuestros hijos están muy despiertos porque manejan la computadora mejor que las personas mayores, pero lo que ignoran es que se atrofia la mente. Las manualidades pasan a segundo término, la creatividad se desvirtúa y solo se piensa que las maquinas computarizadas los resuelven todo. Son los propios formatos que marcan las grandes decisiones, todo está programado, basta con apretar una tecla para mostrar las bondades de la ciencia y resolver de inmediato cualquier problema legal o administrativo. O triste realidad, ante los embates de una catástrofe simplemente la habilidad mental es la que sale a flote.

Si añoro las enseñanzas que recibimos los de mi generación, cuando nos obligaban los maestros a hacer nuestros propios cuadernos y lograr trabajos manuales que ejercitaran nuestras mentes. La disciplina en clases, las lecciones de urbanidad pero sobre todo aprovechar nuestro tiempo a convivir sin clases sociales que marcaban las diferencias en cuanto a la economía de cada alumno. A salir todos en grupo y disfrutar de la naturaleza y siempre ser solidarios cuando la desgracia se presentaba en una de las familias de nuestra comunidad. Todo era aprendizaje nos sentíamos orgullosos de nuestra escuela y sus maestros.

Ahora en día se tiene la oportunidad en esta bella región de Puerto Vallarta Jalisco de contar con varias universidades y me pregunto ¿socialmente nos han servido a la población? Son cientos de estudiantes que se gradúan en diferentes carreras profesionales cada semestre por lo general y al salir a la realidad se ven indefensos ante la oportunidad de empleos. Es importante en replantear nuevamente los modelos de educación sobre todo aquellos que resultan obsoletos, se necesita que estas instituciones educativas tomen como base el emprendurismo. La creatividad se debe de fomentar y las bolsas de trabajo reactivarse.

Es urgente que los padres de familia estén al pendiente de sus hijos, muchos no tienen una real comunicación por falta de tiempo o quizá porque no les importa el estado en que se encuentran sus hijos o hijas en sus estudios. No es simplemente la obligación de los maestros de enseñar sino también las de los padres por convertirse en verdaderos coadyuvantes de la enseñanza. Los estímulos son muy importantes para lograr el éxito en la vida y lo mejor es crear una verdadera relación donde se hable con sinceridad de los avances cotidianos de nuestros hijos. Crear siempre objetivos precisos sin lugar a dudas facilitara el camino del aprendizaje. Es muy importante la orientación vocacional que permita un mejor panorama de las actividades que se pretendan desarrollar durante la preparación académica.

Simplemente son algunas reflexiones a través de mi vida que han marcado mi rumbo y reconozco que no ha sido la perfección la que que me ha distinguido, todo el tiempo se aprende. Por eso insisto que la creatividad es esencial para restaurar los vínculos sociales, porque resulta muy necesario adecuar las propuestas según tiempos, lugares y personas. Por eso hago énfasis que para reconstruir el tejido social se requiere iniciar procesos que lleven al restablecimiento de los mismos, el acceso al derecho y a la justicia  y a la creación  de condiciones culturales, ambientales y estructurales para la buena convivencia. La responsabilidad es de todos son los tiempos de tomar al toro por los cuernos.

Recuerdo hace algunos ayeres cuando tuve la oportunidad de tener la responsabilidad de dirigir la política turística de 1977 a 1981 en esta bella región, los recursos económicos escaseaban, simplemente se fomentó la unidad de todos los vallartenses al instituir la familia turística. Muchas actividades realizamos con emoción e inteligencia cada prestador de servicios turísticos su aportación era en especie y su talento a la promoción y fomento de la actividad turística. Teníamos conciencia que aumentando el turismo tanto nacional como internacional nuestro progreso en las familias se vería reflejado en nuestra economía familiar.

Ahora se cuentan con recursos provenientes de un  impuesto especial y la verdad cada día vemos mermada la creatividad del sector turístico, al contrario la propia naturaleza está siendo invadida por una ambición desmedida por destruir nuestro entorno ante esto todos somos culpables tanto autoridades como pobladores. Es una verdadera lástima que nuestros valores cada instante van a la baja, todo es comercio y negociaciones ocultas.

Por eso acudo a la voluntad de mis paisanos a crear una nueva forma de obtener nuevamente el sentido de pertenencia y  hacer de nuestro arraigo la esencia principal para reordenar nuestro desarrollo  en forma sustentable.

-. Recuperar identidad y construir acuerdos nuestro reto.-

 

 

 

 

 

 

 

 

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