Sarampión: Cuando la alerta viene desde el terreno
- Lo que parecía una advertencia aislada, se confirma como un problema de salud que requiere atención y coordinación inmediata en Bahía de Banderas y otros municipios de Nayarit
Por Ernesto A. Gómez Martínez
Hace aproximadamente un mes comenté sobre algunos brotes de sarampión detectados en escuelas, principalmente en Valle Dorado. Compartí esa información en distintos grupos y, como suele ocurrir, surgieron cuestionamientos: que si era falso, que si dijera la fuente, que si presentara cifras oficiales.
En ese momento señalé con claridad que la información provenía de personal de salud, que estaba realizando recorridos casa por casa para identificar síntomas y verificar esquemas de vacunación. En ese entonces, para el gobierno estatal —y posteriormente para el federal— el tema no se consideraba grave, sino controlable.

Hoy el escenario es distinto.
Nayarit ya ha reconocido brotes de sarampión en Bahía de Banderas, Compostela y otras zonas del estado, e incluso ha comenzado a implementar medidas preventivas para contener su propagación.
De igual forma, Jalisco, particularmente en la zona metropolitana, ha solicitado el uso de cubrebocas y la vacunación como acciones de contención.
A esto se suma que la presidenta de la República abordó el tema hoy en la mañanera, confirmando que el gobierno federal ya está trabajando en ello.
No se trata de tener la razón, ni de ganar debates en redes. Se trata de entender algo básico: no toda la información preventiva nace primero en un boletín oficial. A veces surge desde el territorio, desde el personal de salud, desde la observación directa. Y no siempre es posible revelar una fuente, pero eso no invalida el hecho.
Ojalá el sarampión no se salga de control, no afecte a niñas, niños, adolescentes ni adultos mayores, y que los tres niveles de gobierno —federal, estatal y municipal— actúen de manera coordinada, con eficiencia y visión preventiva, para cercar esta enfermedad antes de que escale.


